Úntalo sobre tostadas en lugar de mantequilla, agrégalo a ensaladas en lugar de aderezos cremosos o úsalo en batidos en lugar de crema.
Los pequeños intercambios hacen una gran diferencia.
4. Los aguacates aportan más que sólo grasa
Además de ayudar a controlar el peso, los aguacates son ricos en nutrientes que tu cuerpo agradece:
Potasio (¡más que en los plátanos!) — ayuda a controlar la presión arterial.
Vitamina E: Favorece la salud de la piel y las células.
Ácido fólico y vitaminas del complejo B: Aumentan la energía y aceleran el metabolismo.
Los antioxidantes como la luteína son excelentes para la salud ocular y cerebral.
Así que, incluso si cuidas tus calorías, los nutrientes hacen que cada bocado valga la pena.
Resumen:
Comer aguacate no provoca automáticamente aumento de peso.
De hecho, cuando se consumen con moderación, pueden ayudar a controlar el peso proporcionando una sensación de saciedad, reduciendo los antojos y reemplazando las grasas no saludables.
El aumento de peso ocurre cuando usted consume constantemente más calorías de las que quema, no por una sola fruta rica en nutrientes.
Así que adelante, disfruta de tu tostada de aguacate sin sentirte culpable.
Recuerde: el equilibrio es el ingrediente secreto de cualquier dieta saludable.
En resumen:
Los aguacates no son enemigos de tu altura.
Pueden ser tus aliados: cremosos, deliciosos y sorprendentemente saludables.
Cómo comer para controlar su peso
– Consuma entre 1/4 y 1/2 de un aguacate antes del almuerzo o la cena: los estudios demuestran que esto puede reducir el apetito.
– Prepara un batido con aguacate, espinacas, pepino y leche de almendras sin azúcar para una merienda satisfactoria.
– Reemplace la mayonesa o la mantequilla con aguacate machacado en sándwiches o tortillas.
Consejo: No te excedas: medio aguacate al día (unas 120 calorías) suele ser suficiente para la mayoría de las personas.